Reseña Histórica
Envigado es una muy singular comunidad social del Valle de Aburrá, que asentada al sur-oriente de este ámbito geográfico, ha mostrado desde sus lejanos inicios a comienzos del siglo XVII, una personalidad tan vigorosa, que se fundó solo y se bautizó solo. Los indígenas primitivos habitantes de estos parajes llegaron hace miles de años en oleadas sucesivas, producidas por fenómenos naturales, históricos o prehistóricos y la dinámica propia de dichas culturas primigenias, que empujadas por su espíritu conquistador, o bien, dictados por fuerzas de la naturaleza, como también retrocediendo de la invasión española que entraba por el norte y el sur de lo que hoy es Colombia.
Los españoles llegaron por primera vez al Valle de Aburrá en agosto de 1541 en busca de oro, permanecieron un mes, miraron no lo encontraron esta vez y se fueron; regresarían noventa años después a comienzos del siglo XVII ahora para quedarse. Cuando finalmente los españoles en esta segunda venida, se apoderaron de todo el valle y se aposentaron en varios pequeños asentamientos para permanecer, sus dos primeras acciones fueron: 1°. Hacer efectiva la posesión de una encomienda al sur del valle que se habían hecho adjudicar por la corona española desde 1547 en lo que eran las mejores tierras. 2°. Confinar los indígenas en el resguardo ubicado en donde ahora es el Municipio de La Estrella. Entonces empezó la historia de Envigado. Esa Encomienda empezaba al sur de lo que ahora es El Poblado y se prolongaba, siempre por el oriente, hasta la quebrada Sinifaná, en aquel entonces llamada por los indígenas Cenufaná; con toda su ladera oriental poblada de muy altos y rectos árboles que llamaron vigas. Y de aquellas vigas derivó entonces su nombre Envigado, que en sus comienzos comprendía todo ese territorio, o sea lo que actualmente son: Envigado, Sabaneta y Caldas, además de Itagüí. Y su parte plana, vecina a la Villa de La Candelaria, empezaba en lo que en aquel lejano comienzo del siglo XVII llamaron “el rastrojo del envigado”, que estaba constituido por arbustos pequeños, probablemente guayabales, ubicados en la explanada donde arranca la falda de la cordillera del oriente, que por estar cuajada de aquellas muy altas vigas dio nombre a todo el territorio.
Eran pues árboles maderables; con los que construyeron las casas de la Villa de La Candelaria.
Ese fue el Envigado Rural. Habitado por familias españolas aposentadas en sus prosperas estancias que proporcionaban alimentos para la vieja Antioquia y que continuaron creciendo, prosperando y mezclándose entre sí por ciento cincuenta años, al mismo tiempo que se ocuparon con mucha frecuencia del gobierno de la Villa de La Candelaria de Medellín, porque tuvieron para hacerlo el dinero y la capacidad intelectual que se necesitaba.
El Envigado Urbano, sólo aparecerá después de 1776, luego de la creación de la Parroquia de Santa Gertrudis que fue un proceso sucedido entre 1773 y 1776, porque según consta en archivos, no fue nada fácil lograr que los señores de las prósperas estancias diseminadas por todo el amplio territorio de lo que fue el Envigado Rural, aceptaran también construir una casa en las vecindades del incipiente templo que estaba construyendo el primer Cura Párroco, el envigadeño nacido veinticinco años atrás en una de esas mismas estancias, el Padre Cristóbal de Restrepo.
Por ello no es correcto afirmar que Envigado se fundó cuando se creó la parroquia en 1775. El primer párroco como se ha visto era envigadeño y contaba ya 25 años. Su hermano del gran José Félix de Restrepo tenía 15; José Miguel De la Calle 20; sus tíos: Alberto María De la Calle 25; y Jerónimo De la Calle 31; Don Antonio Isaza y Atuesta quien donó la tierra para la construcción de la plaza y el templo tenía cerca de 80 años, y todos habían nacido en fincas o estancias ubicadas en Envigado que ya llevaba ese nombre desde comienzos del siglo XVII, o sea algo así como 150 años antes de fundar la parroquia. Y durante todo ese muy largo período de tiempo, había producido muchísimos hombres de gran valía para el gobierno de la Villa de La Candelaria de Medellín cuyos nombres figuran en archivos. Pero también había generado riqueza con la muy organizada explotación agrícola que poseía y su aplicación a la apertura de minas en diversas regiones de Antioquia y en el mismo Envigado, lo que les permitió por su poder económico acceder al gobierno de la Villa de La Candelaria de Medellín por muchos períodos.
El Honorable Concejo Municipal mediante Acuerdo emanado de esa Corporación y con la sanción del Señor Alcalde que le da plena vigencia, ha determinado la fecha del 14 de Julio, como la Fecha Clásica de la Ciudad de Envigado; y en ella se realizan actos oficiales de conmemoración, con asistencia de las autoridades, establecimientos de educación y la ciudadanía.
Ubicación
Está ubicado en el sur oriente del Valle de Aburrá (75º 35' 16'' W, 6º 10' N), dista 418 Kilómetros de Bogotá D.C. y 10 de Medellín, su territorio tiene un área total de 78.79 Km² discriminados en 12.16 Km² de zona urbana y 66.63 Km² de zona rural. Cuenta al 2009 con 192.646 habitantes -proyección a partir de censo DANE 2005- asentados en 39 barrios y 6 veredas. Predomina el piso templado medio del Valle de Aburrá donde se asienta la zona urbana y el altiplano del oriente antioqueño cercano, este último corresponde a la zona rural de Las Palmas, Perico y Pantanillo.
Su economía se basa en confecciones, cristalería, ensamble de autos y comercio; es conocida como La Ciudad Señorial de Antioquia, La Villa Blanca de Envigado, Ciudad de las Ceibas y de las Palomas, y es destino histórico y cultural de Antioquia